Trastornos de ansiedad y depresión

Ansiedad.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad una emoción natural. Por lo tanto, la ansiedad guarda algunas similitudes con otras reacciones emocionales, tales como la alegría, el enfado, la tristeza, el miedo, etc. La ansiedad es experimentada como una emoción desagradable, negativa, que surge en una situación ante la que el individuo percibe una amenaza (posibles consecuencias negativas). Para afrontar esta situación y tratar de reducir las consecuencias negativas el individuo debe ponerse en alerta

La reacción emocional puede observarse a un triple nivel: cognitivo-subjetivo (la experiencia), fisiológico (cambios corporales) y conductual (observable). 

¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad?

Cognitivo

 La ansiedad se caracteriza por sentimientos de malestar, preocupación, hipervigilancia, tensión, temor, inseguridad, sensación de pérdida de control…etc.

Fisiológico

La ansiedad se caracteriza por elevación de la tasa cardiaca, tasa respiratoria, sudoración, tensión muscular, sensaciones gástricas, etc. La persistencia de estos cambios fisiológicos puede acarrear una serie de desórdenes psicofisiológicos transitorios, tales como dolores de cabeza, insomnio, disfunción eréctil, contracturas musculares, disfunciones gástricas, etc. 

Conductual

La ansiedad se manifiesta como inquietud motora, hiperactividad, movimientos repetitivos, dificultades para la comunicación (tartamudez), evitación de situaciones temidas, consumo de sustancias (comida, bebida, tabaco, etc.), llanto, tensión en la expresión facial, etc.

La ansiedad es una respuesta adaptativa ante la percepción de un peligro o amenaza, que nos prepara para el ataque o la huida. Se convierte en un problema (patológica), cuando es desproporcionada para una determinada situación en su intensidad y duración.

Debido a la pandemia del Covid-19, los casos de trastornos de ansiedad están aumentando y empeorando. Viendo dicho aumento, y empeoramiento, todo apunta a que la cifra irá ascendiendo.

¿Cuál es el tratamiento de los trastornos de ansiedad? ¿Tienen cura?

Sí, los trastornos de ansiedad se pueden tratar. El tratamiento con más evidencia científica es la terapia cognitivo-conductual que, según la gravedad de la sintomatología y en función de criterios médicos, puede acompañarse con tratamiento farmacológico.

La aplicación de las técnicas cognitivo-conductuales supone un entrenamiento que dota a la persona de nuevos conocimientos y nuevas habilidades para controlar su ansiedad.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

En la mayor parte de los casos, el tiempo de tratamiento no suele exceder de unos meses (dependiendo del trastorno, su severidad, el tiempo que hace que se sufre dicho trastorno, la colaboración y compromiso del paciente, etc.).

Durante esos meses se realiza una única sesión semanal de 45 minutos de duración (aproximadamente). Al cabo de unas 10-12 sesiones se puede espaciar la frecuencia de dichas sesiones a una por cada dos semanas, y más adelante espaciarlas más, desvaneciendo la frecuencia poco a poco, hasta dar el alta.

Ahora bien, hay que insistir en que no todos los trastornos de ansiedad son iguales; por lo tanto cada caso requiere un tratamiento personalizado a la problemática específica.


Depresión.

¿Que es la depresión?

La depresión es un trastorno mental frecuente, se calcula que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.

¿Cuáles son sus síntomas?

La depresión se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración (Organización Mundial de la Salud). 

Para su diagnóstico, es necesario que haya pérdida de interés o de placer en actividades anteriormente consideradas agradables y un bajo estado de ánimo persistente durante un periodo minino de 2 semanas. Además del bajo estado de ánimo y la perdida de interés, la depresión suele estar acompañada por una serie de síntomas cognitivos, conductuales, emocionales y físicos que perjudican gravemente la vida de la persona afectada (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM – 5).

La depresión puede llegar a hacerse crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria.

En su forma más grave, puede conducir al suicidio. Cada año se suicidan cerca de 800.000 personas, siendo el suicido la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.

Si es leve, se puede tratar sin necesidad de medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar medicamentos y psicoterapia profesional.

Antes de la pandemia del Covid-19, España era el cuarto país de Europa con más casos según la OMS (Organización Mundial de la Salud). Los trastornos depresivos podrían aumentar hasta un 20% a causa de la crisis social y económica previstas derivadas del Covid-19, según la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP).

Tipos de depresión:

  • Depresión endógena: cuando los síntomas no se pueden explicar por acontecimientos vitales que los desencadenen y está más relacionada con la estructura de personalidad y con factores hereditarios.
  • Depresión exógena: cuando los síntomas se han desarrollado a raíz de uno o varias situaciones vitales, que han sobrepasado los recursos con los que contaba la persona en ese momento. Este tipo de depresión es la más frecuente. Ya que todas las personas nos podemos ver sobrepasadas en diferentes momentos de nuestra vida.

Las causas que pueden predisponer a una persona a padecer depresión son variadas::

  • Los antecedentes familiares.
  • La forma de procesar la información.
  • Las creencias.
  • La autogestión emocional.

Éstos son  factores implicados tanto en la facilitación como en el mantenimiento del cuadro depresivo.

Así mismo, algunos acontecimientos vitales, cuando ocurren, funcionan como desencadenantes de los síntomas que hemos comentado anteriormente. Por ejemplo, el fallecimiento de alguien cercano, una ruptura sentimental, conflictos con otras personas o el estrés laboral/familiar.

¿Cuál es el tratamiento de la depresión?

Existen tratamientos eficaces para la depresión leve, moderada y grave. Los psicólogos podemos ofrecer tratamientos psicológicos, como la activación conductual, la terapia cognitiva conductual, la psicoterapia interpersonal y el tratamiento transdiagnóstico.

En función de la gravedad de la depresión, un médico puede prescribir medicamentos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y los antidepresivos tricíclicos.

Los antidepresivos pueden ser eficaces en la depresión moderada a grave, pero no son el tratamiento de elección en los casos leves, y no se deben utilizar para tratar la depresión en niños ni como tratamiento de primera línea en adolescentes, en los que hay que utilizarlos con cautela.

¿Cuántas sesiones se necesitan para que el tratamiento sea eficaz?

El número de sesiones es variable según la gravedad de al depresión y el tipo de terapia psicológica elegida (psicoanalíticas, sistémico-familiar, etc.).

En general, la Terapia Cognitiva Conductualy otros tipos de terapias como las de tipo Sistémico Familiar suelen trabajar con un número delimitado de sesiones. Por ejemplo, un estudio ha evidenciado que son suficientes 8 sesiones para que la Terapia Cognitivo Conductual sea eficaz para aliviar los principales síntomas de la depresión.

Con relación al número de sesiones por semana, se ha encontrado que una mayor frecuencia de sesiones semanales se asocia a resultados más rápidos y sustanciales. Por eso, sería aconsejable al inicio de la terapia realizar más sesiones por semana para aliviar lo antes posibles los síntomas del paciente.


«Beatriz me acompañó en un momento de incertidumbre consiguiendo un crecimiento personal sin sentirme invadida durante las sesiones. Es una estupenda elección!«

Mujer, 30 años


A veces creemos que el tiempo todo lo cura, pero no es cierto.

Para manejar la ansiedad y superar la depresión necesitas nuevas herramientas y estrategias para afrontar la adversidad, el dolor, y mejorar tu calidad de vida.

Pide ayuda y confía en la psicología cognitiva-conductual, una psicóloga especializada en ansiedad y depresión es la mejor elección para ayudarte a superar los trastornos del estado de ánimo.